A la edad de seis años tenía la manía de hacer trazos de las cosas. A la edad de 50, había producido un gran número de dibujos. Con todo, ninguno tuvo un verdadero mérito hasta la edad de 70. A los 73, finalmente, aprendí algo sobre la verdadera forma de las cosas, pájaros, animales, insectos, peces, hierbas o árboles. Por lo tanto, a la edad de 80 habré hecho un cierto progreso. A los 90 habré penetrado el significado más profundo del mundo. A los 100 habré llegado finalmente a un nivel excepcional. Y a los 110, cada punto y cada línea de mis dibujos poseerán vida propia. A todos ustedes que van a vivir tanto como yo, les prometo que cumpliré mi palabra. Estoy escribiendo esto en mi vejez. Solía llamarme Hokusai, pero hoy me firmo como 'El viejo loco por dibujar'.
—Katsushika Hokusai, 北斎


