La apuesta Simon-Ehrlich fue un famoso desafío científico y económico realizado en 1980 entre el biólogo Paul Ehrlich y el economista Julian Simon sobre el futuro precio de las materias primas y la escasez de recursos naturales.
El origen
En septiembre de 1980, Simon retó a Ehrlich (autor del influyente libro The Population Bomb) a apostar sobre si los recursos naturales se volverían más escasos y caros a medida que creciera la población mundial.
Los términos
Ehrlich eligió cinco metales (cobre, cromo, níquel, estaño y tungsteno) por un valor de 1,000 dólares. La apuesta estipulaba que si los precios de estos metales subían ajustados a la inflación en un plazo de 10 años (hasta 1990), ganaba Ehrlich; si bajaban o se abarataban, ganaba Simon.
El resultado
En 1990, Julian Simon ganó la apuesta porque el precio de los cinco metales disminuyó en términos reales (ajustados por inflación) debido al avance tecnológico y la innovación humana. Ehrlich le envió a Simon un cheque por el valor correspondiente.


