miércoles, 9 de septiembre de 2026

Oración para antes de empezar

Oh, inefable creador nuestro, 
que con los tesoros de tu sabiduría infinita, 
formaste tres jerarquías de ángeles, 
y las dispusiste en el empíreo cielo 
con orden admirable, 
y distribuiste las partes de todo el universo 
con suma elegancia.  

Tú, señor, que eres la verdadera fuente 
de luz y de sabiduría, 
y el soberano principio de todo, 
dígnate infundir sobre las tinieblas de mi entendimiento 
el rayo de tu claridad, removiendo de mí 
las dos clases de tinieblas en que he nacido: 
el pecado y la ignorancia.  

Tú que haces elocuentes las lenguas de los infantes, 
instruye mi lengua y difunde en mis labios 
la gracia de tu bendición; 
dame agudeza para entender, 
capacidad para retener, 
método y facultad para aprender, 
sutileza para interpretar, 
gracia y abundancia para hablar; 
dame acierto al empezar,  
dirección al progresar 
y perfección al acabar.
 
Tú Señor, que vives y reinas, 
verdadero Dios y Hombre, 
por los siglos de los siglos.
 
Amén.

—Santo Tomás de Aquino